Sergio Flores: “El toreo no debe perder su esencia”
El matador tlaxcalteca Sergio Flores, una de las grandes figuras del toreo mexicano, conversó en “Desde La GRADA” sobre su regreso a la Feria de Tlaxcala, la defensa de la tauromaquia en México y la responsabilidad de representar a su tierra en un contexto de embate cultural.
A unas horas de volver a vestirse de luces en la plaza Jorge “El Ranchero” Aguilar, el matador Sergio Flores visitó el estudio de “Desde la GRADA” para charlar sobre lo que significa abrir la Feria de Tlaxcala, su tierra, y reflexionar sobre el momento que vive la fiesta brava en México. Su trayectoria, marcada por triunfos en plazas de Europa y América, lo coloca entre los nombres más sólidos de la tauromaquia nacional.
El sábado 1 de noviembre, Flores alternará con José Luis Angelino, quien se despide de los ruedos, y con el extremeño Emilio de Justo, ante un encierro de Hernández Cosío, en un cartel que inaugura la feria más taurina del país. Sobre esa cita, el tlaxcalteca habló con emoción y sentido de pertenencia.
“Ya feliz, en capilla como decimos en el mundo taurino, para partir plaza este sábado, siempre regresar a mi tierra (Tlaxcala) es una responsabilidad bien grande, es un orgullo y algo pesado —pero no en el mal sentido— porque normalmente se dice que ‘nadie es profeta en su tierra’ y la verdad que mis paisanos siempre me han acogido muy bien”.
Flores destacó el papel de Tlaxcala y Aguascalientes en la defensa de la tauromaquia mexicana, una tradición que en los últimos años ha enfrentado presiones legales y sociales, pero que en ambos estados mantiene firme su arraigo.
“Está bien tener un respaldo político, está muy bien que le puedan dar juego a sus toreros y a sus ganaderías en Tlaxcala, también lo han hecho mucho en Aguascalientes. Aguascalientes y Tlaxcala lo hemos defendido”.
El matador extendió una invitación a quienes aún no conocen la experiencia taurina tlaxcalteca, vinculada íntimamente con las festividades del Día de Muertos y la cultura popular.
“Tlaxcala es el estado con más ganaderías bravas, realmente vas a llegar a respirar toros, tradición y todo gira en torno al Día de Muertos; entonces vas a vivir tradición, cultura, fiesta, es bien importante que la gente lo pueda llegar a palpar”.
El símil futbolero
Durante la charla, comparó a Emilio de Justo —su compañero de cartel— con las máximas figuras del futbol mundial, resaltando con dicho parangón, la magnitud del toreo en España.
“Emilio de Justo en el mundo del toro representa un Messi, un Ronaldo. Este año para Emilio de Justo ha sido importantísimo, ha podido salir a hombros de la plaza de toros de Madrid, eso, en la feria de San Isidro que es como el mundial del toreo, si tú sales a hombros en una feria de San Isidro es como si ganaras el mundial”.
A pesar de sus logros, Flores se mostró autocrítico y humilde, reconociendo que incluso su psicóloga le ha ayudado a valorar sus propios méritos y ser un poco más pagado de sí.
“Si tienes los pies bien en la tierra, tú vas a ser el más autocrítico contigo mismo, pero también tengo —de hecho lo he hablado con mi psicóloga— que darme más crédito a mí mismo. La verdad es que he conseguido muchas cosas muy importantes, he llegado a ser el triunfador —hace muchos años como novillero— de la Feria de San Isidro, futbolísticamente hablando es como si hubiera ganado el Mundial de la Sub-23”.
El torero tlaxcalteca, con ocho puertas grandes en la Plaza México, también habló de su conexión con el público, especialmente con los niños, quienes representan el futuro de la afición.
“Te vas a jugar la vida, puede ser tu último día en la Tierra cuando toreas una corrida de toros y yo entiendo que hay veces que la gente se quiera llegar a tomar una foto y ya estás a punto de salir a torear, entonces es algo complicado, pero si se me acerca un niño, yo paro el paseíllo para poderme tomar la foto con el niño”.
Con un fino escalpelo, Flores abordó la diferencia entre el toro mexicano y el español, reivindicando la calidad de la ganadería nacional.
“El toro de España y el toro de México no es ni mejor ni peor, son diferentes. A mí me da mucho orgullo cuando estoy en España, en Europa, que digan ‘embistió como un toro mexicano’, cuando se refieren a eso es que embiste con mucha suavidad, con mucha cadencia, con mucho temple. Eso a mí me llena de orgullo”.
En otro momento de la entrevista, el diestro tlaxcalteca reflexionó sobre la vida y la muerte en el ruedo, un tema inherente a su profesión.
“Yo sí lo pienso, quizá para otros compañeros es un tabú, pero haber estado en cercanía con la muerte y varias veces, eso te hace tomar conciencia de que hoy estoy aquí y mañana puedo no estar, el mundo del toro te hace vivir intensamente cada día”.
Con respeto y espiritualidad, describió el momento íntimo de vestirse de luces, el rito previo al toreo.
“Cábalas no tengo, rituales sí tengo, cuando te estás enfundando el traje de luces es algo ceremonioso. Siempre me empiezo a vestir 40 minutos antes de salir de la habitación del hotel, hay compañeros que se tardan una hora o hasta hora y media, yo soy de los que se tarda nada y trato siempre de rezar y de encomendarme a Dios, y de encomendar a Dios a mi familia”.
Respetar la esencia
De cara al futuro, Sergio Flores fue claro: la tauromaquia puede evolucionar, pero sin perder su esencia.
“No podemos quitar la esencia de cómo es la tauromaquia, como lo es la corrida, yo creo que no tendrían que ser modificadas (las corridas) podemos adaptarnos y podemos evolucionar pero en otras cosas, no en la esencia de las corridas de toros”.
Finalmente, destacó el auge de la nueva generación de toreros mexicanos, surgidos de escuelas y ganaderías con larga tradición.
“Yo creo que muy bien, está en auge, creo que hay muchos muchachos, muchas promesas no sólo en Tlaxcala, en Aguascalientes, Querétaro, León y en muchos estados”.