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Gobierno de Puebla inició demolición de El Relicario

Comenzó la demolición de la plaza de toros El Relicario. Bajo el discurso de modernización, el histórico recinto comienza a desaparecer sin que todavía se conozca una sede alterna para la realización de la fiesta brava.

David
David Badillo

Actualizado: 5 ENE 2026 - 22:34

Gobierno de Puebla inició demolición de El Relicario
Arte: GRADA

La maquinaria ya entró. El polvo comenzó a levantarse y con él se va, de manera irreversible, uno de los símbolos más reconocibles en la historia de la tauromaquia poblana. Iniciaron formalmente los trabajos de demolición de la plaza de toros El Relicario, inaugurada en 1988, marcando el final material de un recinto que durante décadas fue referencia obligada de la fiesta brava en el estado.

El espacio dará paso al llamado Fórum Pensar en Grande, un complejo de espectáculos con capacidad para aproximadamente 7 mil 500 personas, que incluirá palenque, arena de usos múltiples y lienzo charro.

La obra, de acuerdo con el proyecto gubernamental, deberá concluir a mediados de este año y está planteada como un nuevo polo para conciertos, eventos deportivos y espectáculos masivos.

El fallo de la licitación para comenzar con los trabajos fue emitido el 23 de diciembre de 2025. El gobierno de Puebla adujo que El Relicario era inservible y no apto para actividades públicas, según un dictamen técnico, atribuyendo su deterioro al desinterés de administraciones estatales anteriores.

Sin embargo, más allá del discurso de reconversión urbana, el arranque de la demolición confirma algo que ya era evidente: la tauromaquia en Puebla fue dejada sin margen de maniobra hasta desaparecer.

Foto: Cristopher Damián

Una fiesta que ya venía herida

El golpe no fue repentino. Mucho antes de los amparos y las suspensiones judiciales, la fiesta brava en Puebla llevaba años arrinconada.

El número de corridas se redujo drásticamente, los carteles de jerarquía dejaron de llegar y El Relicario perdió el protagonismo que tuvo en sus primeras décadas, cuando era parada obligada para figuras nacionales.

A partir de 2023, las suspensiones legales terminaron por cerrar cualquier posibilidad de reactivación. Sin festejos, sin promoción y sin respaldo institucional, el coso quedó cerrado, subutilizado y condenado al olvido administrativo.

La consecuencia fue directa: toreros locales forzados a emigrar, ganaderías sin actividad regular y una afición que se fue diluyendo ante la falta de opciones. Cuando se anunció el nuevo proyecto, la plaza ya estaba bordeando las tablas.

Foto: Cristopher Damián

Modernización sin memoria

El proyecto del Fórum se presenta como sinónimo de supuesto progreso, pero no contempla ningún gesto de memoria hacia la tradición taurina ni hacia quienes vivieron de esa industria cultural: cuadrillas, ganaderos, monosabios, empresarios y trabajadores eventuales.

Más que una estrategia cultural, la decisión parece una respuesta pragmática a un sector debilitado. Con la tauromaquia legalmente acorralada y socialmente desprotegida, la reconversión del espacio se anunció sin resistencia real y ahora se ejecuta con rapidez.

El antecedente: otras demoliciones

La demolición ya está en marcha. Y con ella, la tauromaquia poblana parece pasar del letargo a la historia, empero, la desaparición de plazas taurinas no es un episodio nuevo en Puebla.

El antecedente más doloroso sigue siendo el Toreo de Puebla, inaugurado en 1936 y pionero por su construcción totalmente en concreto, adelantada a su tiempo y a la modernidad arquitectónica de la época.

Ubicado en la intersección de la 19 Sur y la 11 Poniente, el Toreo fue durante décadas epicentro de grandes tardes de toros y punto de reunión de generaciones de aficionados.

Con el paso del tiempo perdió su función original, quedó como testimonio urbano y finalmente, a mediados de los años setenta, fue demolido para dar paso a una tienda departamental.

Hoy, con El Relicario desaparecido, la historia se repite.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.