Orejas y buen juego en la Gran Corrida Mixta de Tetla
Guillermo Gaona y Cristopher Morales cortan una oreja cada uno, mientras los astados de Piedras Negras ofrecen una tarde de buen comportamiento.
Tetla, Tlaxcala, volvió a vestirse de fiesta y toros para celebrar la Gran Corrida Mixta de Feria en honor a José María Morelos y Pavón, un festejo en el que la juventud taurina tuvo especial protagonismo y en el que el buen comportamiento de los astados permitió una tarde de emociones y trofeos.
El encierro estuvo compuesto por un novillo de El Montecillo, que abrió plaza, y cuatro ejemplares de Piedras Negras. En términos generales, los astados cumplieron y ofrecieron posibilidades a los toreros, con especial mención para los lidiados en segundo y tercer lugar, que destacaron por su comportamiento en el ruedo.
Abrió plaza el novillero sin picadores Guillermo Gaona, encargado de enfrentar al ejemplar de El Montecillo. El joven torero salió decidido, aprovechando las condiciones de su enemigo para construir una faena que fue creciendo conforme avanzó la tarde.
Gaona mostró disposición y recursos ante un novillo que permitió el lucimiento, buscando llevarlo templado y ligando los muletazos ante la atención de los aficionados.
La labor tuvo el reconocimiento del tendido y, después de rubricar su actuación, consiguió cortar una oreja, convirtiéndose en el primer triunfador del festejo.
Después llegó el turno del matador Pablo Samperio, quien tuvo que hacer frente a un lote de Piedras Negras. El diestro mostró oficio y voluntad en sus dos intervenciones, intentando encontrar la distancia y las condiciones adecuadas para sacar el mayor partido posible a sus enemigos.
Aunque sus actuaciones no terminaron de traducirse en trofeos, Samperio mantuvo la disposición durante toda la tarde y recibió palmas en su lote, en reconocimiento al esfuerzo realizado frente a sus dos ejemplares.
Cristopher Morales fue otro de los protagonistas de la jornada. El novillero tuvo una primera intervención en la que consiguió conectar con los aficionados y encontró en su enemigo las condiciones necesarias para desarrollar una faena que terminó por valerle una oreja.
Morales salió decidido a aprovechar la oportunidad y consiguió momentos de calidad, especialmente cuando logró imponer su ritmo a la embestida. La recompensa llegó en forma de trofeo, cerrando una actuación que le permitió acompañar a Gaona como triunfador de la tarde.
Ante su segundo enemigo, el panorama fue distinto. El novillero buscó nuevamente el triunfo, pero las condiciones no fueron las mismas y su labor no terminó de tomar vuelo, por lo que escuchó silencio.
Buen juego de Piedras Negras
Más allá de los trofeos, uno de los puntos importantes del festejo estuvo en el comportamiento de los astados. Los cuatro ejemplares de Piedras Negras ofrecieron un juego positivo y permitieron que los toreros tuvieran materia para desarrollar sus respectivas actuaciones.
De manera particular, sobresalieron el segundo y tercero de la tarde, ejemplares que mostraron mejores condiciones y que dieron mayor emoción a un festejo en el que la ganadería tlaxcalteca dejó buenas sensaciones.
La tarde terminó con dos orejas en las manos de la juventud taurina. Guillermo Gaona y Cristopher Morales aprovecharon sus respectivas oportunidades, mientras Pablo Samperio aportó experiencia y oficio en una corrida que cumplió con su carácter festivo y dejó como uno de sus principales saldos el buen comportamiento del ganado.