Nueva camada de Panteras UVP apunta alto rumbo a la Olimpiada Nacional
Con una base sólida heredada por generaciones anteriores, el equipo de karate de la Universidad del Valle de Puebla comienza a escribir su propia historia, con podios recientes y un representante listo para medirse con la élite nacional.
La tradición del karate en la Universidad del Valle de Puebla se mantiene viva y en constante renovación. A lo largo de los años, la institución ha sido semillero de exponentes destacados, entre ellos José Luis López Huitzil, quien llevó el nombre de las Panteras a escenarios internacionales como el Campeonato Mundial de Shito Ryu en Japón.
Hoy, esa herencia deportiva encuentra continuidad en una nueva generación que comienza a abrirse paso bajo la dirección del entrenador Alfonso Rey Torres. El equipo, integrado por Joanna Ramírez Oviedo, Mariana Vera Ortiz y Jorge Emilio Escobar Castelán, combina juventud, disciplina y ambición competitiva.
El proceso formativo de estos atletas no se limita a la práctica cotidiana, sino que se fortalece con participación constante en torneos estatales y regionales.
Recientemente, los tres representantes auriazules firmaron una actuación destacada en Tecamachalco, donde subieron a lo más alto del podio tanto en kata como en combate, en un certamen que, por su vínculo cultural con Japón, reviste un significado especial dentro del calendario.
“El equipo está conformado por dos estudiantes universitarias y un joven de preparatoria. Lo conseguido en Tecamachalco nos permitió evaluar el nivel en el que estamos y nos sirve como parámetro rumbo a las competencias que vienen”.
Rumbo al reto nacional
Con la mira puesta en nuevos desafíos, el siguiente gran compromiso para las Panteras ya está en puerta. Será en la Olimpiada Nacional, a celebrarse en Puebla, donde uno de sus integrantes tendrá la oportunidad de medirse ante los mejores del país.
Se trata de Jorge Emilio Escobar Castelán, quien aseguró su lugar en la fase nacional tras conquistar el primer sitio en la categoría de menos de 68 kilogramos durante la etapa estatal.
Su clasificación representa no solo un logro individual, sino también el reflejo del trabajo constante que se realiza dentro del programa deportivo universitario.
“Es muy valioso que Jorge haya conseguido su pase, porque habla del esfuerzo que viene realizando. Sabemos que el nivel será exigente, pero confiamos en su preparación, disciplina y carácter para competir de buena manera”.
La Olimpiada Nacional será una prueba más en el camino de una generación que comienza a consolidar su propio legado.