Interamericana responde en casa; cerca del Ocho Grandes 2026
El conjunto varonil de la Universidad Interamericana derrotó a la Panamericana CDMX en un duelo cerrado y de alta exigencia, resultado que lo mantiene con vida en la lucha por acceder a la fase final de la Liga ABE.
La Universidad Interamericana encontró en casa la respuesta que necesitaba. Luego de un tropiezo que dejó sensaciones encontradas, los Halcones regresaron al gimnasio “Nido Naranja” con la obligación de recomponer el camino, y lo hicieron con una victoria trabajada de 74-64 sobre la Universidad Panamericana campus CDMX, en un duelo clave dentro de la recta final de la temporada en la Liga ABE División I.
El equipo dirigido por José Manuel Ordaz llegó a este compromiso con la presión de sumar, tras haberse quedado cerca de dar la campanada en la jornada previa ante los Borregos del ITESM Santa Fe.
Aquella derrota ajustada obligaba a una reacción inmediata, y la quinteta poblana respondió con orden, intensidad y mayor claridad en los momentos decisivos.
Desde el arranque, los Halcones marcaron la pauta del encuentro, aunque sin lograr despegarse con amplitud.
La primera mitad se jugó bajo una constante paridad, con dos equipos que intercambiaron golpes y que encontraron en la defensa su principal argumento. Aun así, la Inter logró sostener una ligera ventaja que le permitió irse al descanso al frente, con la sensación de tener el control del ritmo.
El tercer periodo mantuvo el mismo guion: un partido cerrado, físico y con posesiones disputadas al límite. Fue entonces cuando comenzó a emerger la figura de Allan Hernández, quien asumió el liderazgo ofensivo en los momentos más apretados.
A su lado, el capitán Daniel Montiel aportó equilibrio y carácter, mientras que Erik Gómez e Iván Pacheco aparecieron en momentos puntuales para sostener la ventaja.
Cierre con autoridad en casa
La Panamericana no dejó de insistir. Con Víctor García y Rodrigo Carpio como referentes, el conjunto visitante buscó reaccionar y mantenerse en la pelea, pero nunca logró romper la inercia que imponían los locales.
Fue en el último cuarto donde los Halcones terminaron por inclinar la balanza. Con mayor precisión en la ejecución y aprovechando el desgaste del rival, la Inter logró ampliar la diferencia en los minutos finales y asegurar un triunfo que puede marcar el rumbo de su temporada.
El empuje desde la banca y la lectura táctica en los minutos finales también jugaron un papel determinante, permitiendo a la Inter manejar los tiempos del partido y evitar cualquier intento de reacción visitante en el cierre.
La victoria no sólo representa un desquite tras la caída anterior, sino también un impulso anímico en el momento justo. Con este resultado, los Halcones se mantienen firmes en la lucha por un lugar en los “Ocho Grandes”, en un cierre de campaña donde cada posesión comienza a pesar como si fuera la última.