UAMP fracasa; no logra ascenso a División 1 de Liga ABE
La Universidad Americana de Puebla sube al podio en la División II de la Liga ABE, pero dejó escapar el objetivo principal: el ascenso.
La Universidad Americana de Puebla no cumplió con las expectativas.
En su propia casa, con el impulso de su gente y el control del entorno, el representativo varonil firmó un tercer lugar en el Campeonato Nacional de la División 2 de la Liga ABE, resultado que, si bien sostiene el crecimiento del programa, también expone que el objetivo central —el ascenso— sigue pendiente.
Durante una semana en el Auditorio de la UAMP, en Teziutlán, el equipo dirigido por Luis Reyes mostró argumentos para competir por el título.
Dominó su grupo con paso perfecto ante Halcones UVAQ, Potros de la UAEM y la quinteta de la UAZ, confirmándose como uno de los cuadros más sólidos del torneo y validando su condición de anfitrión competitivo.
Ese rendimiento le permitió avanzar directo a semifinales, donde el margen de error se redujo al mínimo. Ahí, frente a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la UAMP no logró sostener su inercia, tuvo lapsos de desconcentración en momentos clave y terminó cediendo el partido más importante del certamen, el que realmente definía el rumbo del torneo y sus aspiraciones de ascenso.
Más allá del resultado, la semifinal dejó señales claras: a este nivel, la diferencia no radica únicamente en el talento, sino en la ejecución bajo presión. Y ahí, el equipo poblano mostró fisuras que terminaron costándole el boleto a la final.
Reacción tras perder el ascenso
Ya fuera de la final, el equipo poblano reaccionó con carácter para rescatar el podio. En el duelo por el tercer lugar, nuevamente ante Halcones UVAQ, los Jaguares encontraron la victoria en los últimos segundos en un cierre dramático que reflejó tanto su competitividad como su urgencia por no irse con las manos vacías.
Con el juego igualado 75-75, Jayden Nervis provocó una falta a cuatro segundos del final; la combinación de tiros libres y una falta técnica terminó por inclinar la balanza. La UAMP no falló desde la línea y selló el 79-75 definitivo para asegurar el tercer lugar nacional.
El cierre competitivo evitó un golpe mayor, pero no cambia la lectura de fondo: la UAMP volvió a quedarse en la orilla. Ser anfitrión, dominar la fase de grupos y no disputar la final deja una sensación agridulce para un programa que apunta alto, pero que todavía no logra traducir su consistencia en el salto a la División I.
Con este resultado, los Jaguares se mantienen como un proyecto sólido dentro de la División 2, pero también con la presión de convertir ese protagonismo en resultados definitivos.
Porque en la Liga ABE, el crecimiento se mide en ascensos, y ese, por ahora, sigue siendo el pendiente más evidente para la Universidad Americana de Puebla.