Cruz Azul termina con el invicto de Chivas
En un partido de ida y vuelta plagado de faltas, La Máquina Celeste terminó sorprendiendo al líder de la Liga MX quitándole su invicto en el Estadio Cuauhtémoc dando un golpe de autoridad.
Electrizante y disputado. Así se pudo definir el agónico triunfo de Cruz Azul 2-1 sobre el Deportivo Guadalajara con el que terminó el invicto de los tapatíos y además, lo acercó al liderato general del Torneo Clausura 2026.
Desde la cancha del Estadio Cuauhtémoc, el partido de la jornada empezó con todo a los cinco minutos cuando se calentó de forma importante tras una serie de empujones, situación que el árbitro central quiso parar de tajo sacando dos tarjetas amarillas en el amanecer siendo el preámbulo de lo que sería un partido bastante intenso.
Inicialmente, Cruz Azul se mostró compacto y efectivo en toda la cancha de tal manera que Chivas estuvo incómodo al no poder desplegar su tradicional fútbol dinámico, ofreciendo múltiples roces, choques y faltas, producto de la intensidad que se intercambiaron ambos conjuntos.
Conforme pasaron los minutos, el duelo entre el líder y sublíder de la Liga MX se mantuvo parejo, ríspido y disputado donde ninguno pudo hacer valer sus condiciones apostando a los pases largos, transiciones sin éxito y muchas barridas. En el Estadio Cuauhtémoc salieron chispas varias veces.
Golpe celeste
Tras varios intentos, por fin llegó el invitado de honor en la colonia Maravillas. Al minuto 34’, Cruz Azul aprovechó una jugada a balón detenido que arrancó con un gran cobro de Agustín Palavecino para que ingresara Gabriel “Toro” Fernández solo al área para dar un potente remate de cabeza y adelantar a la Máquina Celeste 1-0.
En la recta final del primer tiempo, “Piojo” Alvarado se quedó a nada de empatar el juego con una soberbia jugad individual, sin embargo, su disparo pasó por un costado del arco defendido por Andrés Gudiño elevando las revoluciones para los cientos de “chivahermanos” que estuvieron en Puebla.
En la última jugada del primer tiempo, Omar Govea se tuvo confianza y derrochó magia dentro del área de Cruz Azul haciendo un recorte espectacular el cual se diluyó instantáneamente con una lamentable definición que salió muy desvíada, ahogando el grito de gol rojiblanco. El primer tiempo acabó con seis amonestaciones, tres por lado.
Para el segundo tiempo, Cruz Azul adelantó líneas generando un par de ocasiones de peligro real que no pudieron capitalizar ante la falta de contundencia y el enorme cierre de la zaga defensiva rojiblanca que sin tener mucho brillo, supo apagar el fuego que había generado los pupilos de Nicolás Larcamón.
De ida y vuelta
Tras algunos intercambios ofensivos, el juego volvió a dinamitar al minuto 57’, cuando los Celestes asustaron a más de uno con Rodolfo Rotondi, quien había marcado el segundo de la noche, pero una gran anticipación de Diego Campillo como último hombre marcó el fuera de lugar anulando el tanto.
El partido, pese a su enorme lucha incansable entre capitalinos y tapatíos, siguió generando muchas emociones con ocasiones reales en los arcos que no pudieron hacer realidad ya fuera por la falta de oportunidades claras en el arco, mala puntería o la reacción de los defensas.
Para el minuto 67’, Chivas había sorprendido con la velocidad de Hugo Caberos que ingresó al área con facilidad y pudo hacer daño, sin embargo pero Wilder Ditta salvó a La Máquina con una barrida salvadora que para más de uno contó tanto como si fuera un gol a favor por el riesgo que evitó.
En el último tramo del encuentro, Chivas fue pisando el acelerador con su juventud echada hacia adelante liderada por Hugo Camberos y Armando “Hormiga” González, quienes no se cansaron de llegar al arco de Andrés Gudiño, pero que les faltó esa dosis de fortuna para conseguir el gol del empate.
Goles son amores
Al minuto 78, Camberos sacudió el travesaño con un potente zapatazo y luego, Cruz Azul tuvo un contragolpe que no pudo aprovechar. Un par de minutos después, Chivas consiguió el agónico empate por cortesía de Ángel Sepúlveda con un testarazo marcando la “Ley del ex” al 81’.
Al partido todavía le faltaban emociones, pues al 85’ Cruz Azul volvió a hacer daño marcando el 2-1 por cortesía de Carlos “Charly” Rodríguez, quien sorprendió a todos con un cabezazo en tiro de esquina que dejó sin respuesta al “Tala” Rangel y la zaga defensiva rojiblanca causando la euforia de unos y la ira de otros.
Con un cierre vibrante, Chivas se dejó todo para tratar de salvar su invicto, sin embargo, la Máquina Celeste supo soportar la presión y terminó quedándose con la victoria en suelo poblano dejando a su paso un gran encuentro además de acercarse al liderato general del torneo.