Lady Amazona: “La lucha libre ya lo trae uno en la sangre”
Forjada entre entrenamientos duros, escenarios hostiles y un entorno mayormente varonil, Lady Amazona repasa su origen luchístico y su presente en la escena independiente en la cabina de “Desde La GRADA”.
Lady Amazona no llegó a la lucha libre por accidente. Su historia se explica desde la infancia, desde la herencia familiar y desde un proceso largo, áspero y persistente que la llevó a consolidarse en los cuadriláteros más exigentes del país, antes de volver al camino independiente con una mirada clara hacia el futuro.
La gladiadora reconoció con el equipo de “Desde La GRADA” que el primer vínculo con el pancracio vino desde casa, aunque sin una fascinación inmediata.
“Mi papá es luchador (el “Hechicero Maldito”) más que nada ya lo trae uno en la sangre. Veía luchar a mi papá, sí me gustaba (la lucha libre), pero no era tan fan”.
Ese contacto temprano la llevó a los gimnasios desde muy pequeña, aunque sin una vocación definida en ese momento.
“Me empezó a llevar a entrenamientos (su papá) a eso de los 6 o 7 años, a esa edad subía yo a entrenar con mi papá, pero como que no me llamaba mucho la atención”.
El punto de quiebre llegó años después, cuando una figura marcó época en la lucha mexicana y encendió su deseo de ser luchadora profesional.
“A mí me empieza a llamar la atención la lucha libre cuando hace su debut en la Arena México, el Místico. Ahí me nace por ser luchadora”.
Forjarse entre hombres
El camino no fue sencillo. Sus primeros pasos se dieron en un entorno predominantemente masculino, con exigencias físicas y mentales que marcaron su carácter luchístico.
“Sí me costó, la lucha libre es un deporte de alto impacto y que es muy agresivo, es fuerte. Para mí fue más difícil porque empecé a entrenar con puro hombre”.
En ese proceso, la figura de su maestro fue determinante para su formación, aun cuando el rigor parecía excesivo en su momento.
“El profesor que me tocó fue el Pequeño Joker, con un carácter muy fuerte, los entrenamientos muy duros. Ahora lo agradezco, porque los gritos y todo valió la pena. Me formó”.
Doce años de camino antes de consolidarse
Antes de pisar una arena de alto perfil, Lady Amazona acumuló experiencia durante más de una década en el circuito independiente, recorriendo plazas clave del centro del país.
“Para pisar la Arena Puebla y estar en el Consejo Mundial de Lucha Libre, pasaron doce años (a partir de su debut como independiente). Fíjate que en esos primeros doce años ya había pisado arenas importantes en la ciudad de México como Naucalpan, Neza, López Mateos”.
Sin embargo, su etapa profesional tuvo momentos complejos que la obligaron a tomar decisiones difíciles.
“No fue fácil, nos tuvieron paradas a mí y unas compañeras. No nos dieron trabajo por tres, cuatro meses. Mis ahorros se terminaron, pasé una situación difícil con mi familia”.
A ello se sumó un escenario de bloqueo del que nunca tuvo una explicación directa.
“Lo único que yo me enteré es que estábamos castigadas por una compañera y que nos habían bloqueado”.
Mirada al futuro y tercera generación
Hoy, Lady Amazona proyecta su carrera con claridad. Mantenerse en la escena independiente es una decisión consciente, pero su prioridad ha cambiado: ahora el relevo familiar ocupa el centro del ring.
“Para 2026 seguiré con el bando independiente, pero mi enfoque es apoyar a mis hijos que ya tienen un año luchando (Gran Joker y Jack), más que nada apoyarlos”.
Así, la historia de Lady Amazona se extiende más allá de su propia trayectoria. La lucha libre, como ella misma lo dijo, corre por la sangre… y todo indica que en su familia seguirá escribiéndose por varias generaciones más.